El último fin de semana lo pasé en Gualeguaychú, con amigas, Carnaval. ¿Con qué nos encontramos? Con el descontrol. Gualeguaychú es como el Partido de la Costa, se llena de jóvenes que van a pasarla bien... a descontrolarse totalmente.
La joda joven allá consiste en ir al balneario "Solar del Este", después al centro a dar una vuelta/cenar, después al Carnaval y por último a los boliches de la costanera. En el balneario todos se dedican a estar en la suya, mojarse un poco, bailar y cantar la música que ponen a todo lo que dá, tomar y fumar/armarse fasos. Tomar cerveza, mucha cerveza, mucho fernet, mucho trago adentro de un melón. En conclusión, durante la tarde, entre las 14 hs y las 19, se la pasan ingiriendo alcohol. Eso sí: si querés entrar a Solar del Este, andá temprano, antes del mediodía, porque se llena (SE LLE-NA), y si caés más tarde empiezan a empujarse, la policía se mete, se cagan todos a trompadas, y si no tenés la suerte de ser uno de los 100 presos, sos el pobre tipo al que le tuvieron que dar 6 puntos en la cabeza y enyesarle 2 dedos rotos.
En el centro, más tarde, es más tranqui, son más minas mirando vidrieras que otra cosa, asumo que la mayoría debe estar duchándose, tratando de 'rescatarse' un poquito del pedo de la tarde. A las 10, 11, todos para el Carnaval. Carnaval = Minas en bolas (a algunas solamente las tapa pintura, no tienen nada de ropa...). En realidad es mucho más que minas en bolas, quiero decir, hay una graan producción artística, coreografías, las carrozas y los trajes son impresionantes, también está la composición de la música, de todo. Pero la mayoría va por las minas en bolas. La cultura alcohólica no se detiene: sino comprás ahí, siempre podés ser parte del grupo que entra con un bolso lleno de hielo, coca y fernet, y te lo preparás ahí mismo, mientras te cagás en la policía y en todo tu alrededor, mientras empujás, pisás, golpéas a la mina que está a tu lado, siempre bailando y gritando desde la ensuciada silla de la pobre piba que te mirá con cara de orto y piensa seriamente en dejarte estéril a vos y a todos los que llamás para que se acerquen a invadir el lugar que no pagaste y pertenece a otra persona.
Inmediatamente finalizada la pasada de, en este caso, la comparsa Papelitos (que a propósito, fue mi favorita, fueron por algo distinto), todos a la costanera. Si no estás lo suficientemente tomado como para participar de una embestida humana contra la puerta de los boliches, podés optar por irte a Parada Uno a bailar en la playa abajo de las estrellas. Y seguir tomando.
Luego amanece y quienes son afortunados de tener cama se dirigen hacia su hotel, aunque hay muchísimos que llegaron sin reservas y duermen en el auto, en la calle, en la playa, o pasan la mañana como zombies, sin pegar un ojo.
El resultado de estas actividades es un paisaje bastante triste, quiero decir, a las 13 del mediodía siguiente si caminás por la calle, por cualquier calle, te encontrás con botellas y vasos por todos lados, en todas las veredas, en algunas ventanas. ¿Cómo culminó el paisaje en nuestro caso? Fuimos a Parador Uno un rato, antes de ir para la terminal, y mientras caminábamos buscando un lugar para sentarse entre el mar de basura alcohólica, observamos en la orilla del río a un policía. Un policía junto a unas sillas y unos cartones que intentaban tapar algo. ¿Qué tapaban? Un cadáver. Un cadáver humano. Mientras el hombre muerto estaba ahí, la gente alrededor, bañándose, tomando mate o sol como si nada.
Esta mañana encontraron el cuerpo de un flaco que había desaparecido anoche, un flaco de 19 años, de Berezategui. Las personas que hablamos por ahí de Gualeguaychú no se habían enterado nada, no salió en los medios. El único que nos pudo tirar un dato sobre lo que vimos fue un remisero, que nos contó que el pibe (mamado) se metió en el agua, vestido, con una chica, que se ve que pronto se fue a la mierda, rajó. Del flaco no se supo más nada hasta que apareció el cuerpo. El amigo que había viajado con él cuando se enteró entró en estado de shock y está internado.
Lo que escribí son cosas que me contaron y que viví este finde. Imagino que no deben ser muy diferentes todos los fines de semana en Gualeguaychú, ni todas las semanas en el Partido de la Costa. No digo que termine siempre en tragedia, no digo que esté mal viajar con amigos para divertirse, pero ¿hasta dónde llegamos? Cada vez se pierde más el respeto por las personas, y peor aún, se pierde el respeto por uno mismo... El alcohol para demasiados es un elemento indispensable para "pasar la noche joya", para divertise, y no tienen límites, es todo gracia hasta que alguno realmente la sufre (y a veces ni siquiera sufriendola cambia la visión). Y ni que hablar de la droga. Si es que ya no la perdimos, estamos perdiendo la dignidad. Estamos siendo muchas generaciones de pelotudos que poco saben qué hacer de su vida, y que poco conocen sobre diversión y entretenimiento fuera de la ingesta de sustancias que nos quitan la conciencia. Uno se deja llevar, y otros dejan que otros se dejen llevar y así andamos... Nada sano, nada productivo, nada realmente alegre. ¿Hasta dónde llegaremos?
Por lo menos todavía quedamos quienes no compartimos estas cosas y podemos disfrutar de otras, con otras perspectivas. En Gualeguaychú hay muchas más cosas que hacer que las que dije. En todos lados. Sería genial que aprendamos a separar, a diferenciar, a elegir con la cabeza de uno y no la del montón.