Hoy me acordé de algunas charlas que tuve con mi profesor de filosofía en el 2007. No hablabamos de filosofía nada más. Le conté cosas personales, muy personales, a un profesor. A un tipo de 24 años or so, que a pesar de sentirlo como un profesor, también lo sentía como una especie de amigo, casi un igual. Hasta sentí ganas de abrazarlo. Y una cosa es sentir ganas de abrazar a una profesora que podría ser mi vieja y siempre nos contuvo... pero un profesor... de 24 años... un amigo.
Esta es una de las pocas veces que empecé a escribir teniendo un punto en el cual hacer hincapié, pero la verdad... me olvidé cuál era... :(
22 enero 2009
secundaria
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